10 razones para viajar a Canadá

TORONTO

Canadá está de moda. La comunidad de expertos viajeros de Lonely Planet acaba de elegirlo como el mejor destino al que viajar en 2017 por muchos motivos obvios: además de sus múltiples atractivos (densos bosques, montañas rocosas, suaves colinas, lagos cristalinos, sorprendentes ciudades), el país celebra este año su 150º aniversario como confederación y para la ocasión se han programado diversos actos conmemorativos, casi todos ellos concentrados en la semana del 1 de julio, día nacional de Canadá.

Siendo uno de los países más grandes del mundo, resulta casi imposible enumerar todas las maravillas que nos ofrece, pero intentaremos a continuación repasar al menos 10 de sus atractivos más destacables.

1.- Las Rocosas

Situadas a ambos lados de la frontera entre la Columbia Británica y Alberta, estas grandiosas montañas blancas inspiran un gran respeto y deseo de aventura. A lo largo de su cordillera podemos encontrar hasta cuatro de los parques nacionales canadienses más impresionantes: Jasper, Banff, Kootena y Yoho. Los más aventureros disfrutarán aquí de actividades como el senderismo, kayak y esquí. Los amantes de la fotografía podrán captar algunos de los paisajes más increíbles: imponentes glaciares, flores silvestres de llamativos colores o lagos llenos de luz. Auténticas imágenes de postal.

Jasper

Jasper

Banff

Banff

2.- Vancouver

Esta ciudad de la costa del Pacífico, en la Columbia Británica, siempre aparece en las listas de los mejores lugares del mundo para vivir. Vancouver es una animada mezcla de culturas y cocina asiática, rodeada por montañas ideales para practicar esquí, un espléndido paisaje marino, 11 playas y el frondoso bosque lluvioso de Stanley Park, a tan solo unos metros de los rascacielos del centro urbano. En definitiva, una agradable unión de ciudad y naturaleza, mezclada además con un toque de encanto hollywoodiense (ya que es el escenario de muchas películas estadounidenses), una interesante actividad contracultural (la sede política del Marijuana Party, una popular playa nudista) y los agitados barrios asiáticos.

Vancouver

Vancouver

Muy cerca nos encontramos con la isla de Vancouver, un lugar que prácticamente lo tiene todo para hacer las delicias de cualquier viajero. En su corazón, la bella Victoria, podemos disfrutar de una interesante oferta cultural, tiendas bohemias o cafés con aires británicos repletos de aficionados al té. En la Reserva Nacional de Pacific Rim los surfistas hacen cola para deslizarse por las olas de un océano colindante con una sensacional naturaleza virgen. Y en el valle del Río Cowichan los paladares más curiosos se divertirán visitando pequeñas granjas y acogedoras bodegas.

Vancouver

Vancouver

3.- Las Cataratas del Niágara

Estos magníficos saltos de agua son uno de los espectáculos de la naturaleza más visitados del planeta. Alrededor de catorce millones de personas al año visitan estas cataratas, tanto de día como de noche, y en cualquier estación, incluso en invierno, cuando quedan parcialmente cubiertas por el hielo. A pesar de su fama, las del Niágara no figuran entre las cataratas más altas del mundo, pero sí son las más caudalosas de América del Norte, y sus poderosas y enormes cortinas de agua cayendo ensordecedoramente al vacío es un espectáculo impresionante, digno de ver al menos una vez en la vida.

Niagara Falls

Niagara Falls

Esta falla tectónica natural situada en la frontera entre el estado de Nueva York y la provincia canadiense de Ontario, está formadas por tres saltos de agua. La cascada del lado estadounidense forma una línea bastante recta y tiene una caída que varía entre los 20 y los 30 metros de altura. La cascada del lado canadiense tiene forma de medialuna, de ahí su nombre Horseshoe Falls (Herradura de Caballo). La caída de agua llega en este caso hasta los 50 metros de altura, siendo la más caudalosa de las dos. Entre ambas, en el lado de Estados Unidos, se encuentra Goat Island (Isla de la Cabra), con una tercera cascada mucho más pequeña que es conocida como Velo de Novia.

Las mejores vistas de las Cataratas se consiguen desde el lado canadiense, ya que ofrecen una panorámica perfecta del río Niágara cayendo por las tres cascadas. Además, en este lado se encuentra la torre Skylon Tower, que cuenta con un observatorio a 236 metros de altura y un restaurante giratorio donde podemos disfrutar de las magníficas vistas mientras almorzamos o cenamos. Otra estupenda forma de visitar las Cataratas del Niágara es acercándonos a ellas lo máximo posible. Hay diferentes formas de hacerlo. Podemos hacer una excursión en barco que nos llevará hasta la misma base de la cascada del lado canadiense, una experiencia única para escuchar el estruendoso sonido del agua y sentir cómo cae en nuestro rostro. O bien podemos pasear por las pasarelas gestionadas por Niagara Falls State Park, donde ataviados con chubasqueros y sandalias, llegaremos hasta la base de las cascadas y sentiremos la fuerza del agua sobre nuestras cabezas y en nuestros pies.

Skylon Tower

Skylon Tower

4.- Nueva Escocia

A través del conocido Cabot Trail llegamos a Cape Breton Highlands National Park, un inmenso parque fundado en 1920, considerado la joya natural de Nueva Escocia. Este sendero de unos 300 kilómetros de longitud serpentea por montañas costeras con maravillosas vistas al océano en cada curva y nos ofrece la posibilidad de ver ballenas. A su alrededor encontramos numerosas rutas alternativas por las que podemos desviarnos y explorar a nuestro aire a pie. La zona está repleta, además, de comunidades celtas y en los pubs locales no deja de sonar su típica música de violines.

Cape Breton Highlands National Park

Cape Breton Highlands National Park

Cape Breton Highlands National Park

Cape Breton Highlands National Park

5.- Trans-Canada Highway

Estamos ante la carretera más larga del mundo, un cinturón de asfalto de casi 8.000 kilómetros de distancia que va desde St John’s, en la costa este, hasta Victoria, en la costa oeste, pasando por algunos de los principales puntos de interés de Canadá: parques nacionales como los de Gros Morne, Banff o Yoho; la isla de Cape Breton, o ciudades tan interesantes como Montreal, Quebec o Vancouver. Un viaje por carretera de lo más entretenido y con las mejores vistas, aunque, eso sí, bastante largo (se tarda más de un mes en recorrer esta carretera en su totalidad, conduciendo de costa a costa).

Trans-Canada Highway

Trans-Canada Highway

6.- Quebec

La capital del estado de Quebec es la única ciudad amurallada de Norteamérica. Sus más de 400 años de historia, sus muros de piedra, sus catedrales coronadas con cientos de agujas y los cafés con música de jazz en directo otorgan un aire muy sugerente, melancólico y romántico a esta urbe. La mejor manera de empaparnos de su ambiente es dar un paseo por las intrincadas callejuelas del casco antiguo, perdernos entre los artistas callejeros y degustar en algún café un pastel de hojaldre o un plato de poutine (patatas fritas con salsa y requesón).

Quebec

Quebec

Entre los múltiples atractivos de Quebec hay que destacar que aquí se encuentra el hotel más fotografiado del mundo, el Château Frontenac, construido a finales del siglo XIX por la Canadian Pacific Railway y que fue testigo de las conversaciones que mantuvieron Roosevelt, Winston y Mackenzie para planear el desembarco de Normandía, uno de los acontecimientos clave en la Segunda Guerra Mundial.

Château Frontenac

Château Frontenac

7.- Montreal

La segunda ciudad más grande de Canadá después de Toronto es también su capital cultural y la única bilingüe de Norteamérica. Montreal es, además, una mezcla irresistible de energía y vitalidad cosmopolita con aires franceses. El ambiente parisino puede percibirse en su atrayente oferta artística, sus hoteles boutique, sus elegantes restaurantes o las terrazas del Quartier Latin. La parte más antigua, conocida como el Viejo Montreal, es un laberinto de sinuosas calles con adoquines. En esta zona podemos visitar la Basílica de Notre Dame, la plaza de Jacques Cartier o un viejo puerto hoy reconvertido en parque y zona de entretenimiento. Además, a finales de junio se celebra uno de los acontecimientos musicales del año, el Festival de Jazz de Montreal, donde han actuado grandes de la música como B.B. King o Prince.

Montreal

Montreal

Jardín Botánico de Montreal

Jardín Botánico de Montreal

8.- Interminables praderas

En la parte central de Canadá reinan las inmensas llanuras, como la de Manitoba, la de Alberta o la de Saskatchewan, donde en el horizonte solo se divisan kilómetros y kilómetros de campos de trigo y cereales. Un fantástico paisaje de praderas sin fin, cielos grandiosos o ciudades subárticas como la de Churchill, donde es habitual ver osos polares en los meses de octubre y noviembre o ballenas Beluga en julio y agosto.

Oso polar fotografiado en Churchill

Oso polar fotografiado en Churchill

En Manitoba se encuentra también el parque nacional de Riding Mountain, que podemos visitar a pie o incluso remando; o la sofisticada ciudad de Winnipeg, de donde procede el entrañable personaje infantil Winnie the Pooh. Además, en Dauphin, al norte de Riding Mountain, se celebra todos los años a finales de junio el Dauphin’s Countryfest, el festival de música country más antiguo de Canadá.

Riding Mountain

Parque Nacional de Riding Mountain

9.- El Viking Trail

Esta carretera, conocida también como Ruta 430, es una atracción en sí misma. Su recorrido, que avanza hacia al norte junto al mar, enlaza dos lugares de Terranova declarados patrimonio mundial: el parque nacional de Gros, repleto de lagos, y la casa de Leif Eriksson, un recuerdo de la época vikinga con más de mil de años de historia a sus espaldas. Precisamente los restos de colonias vikingas son el atractivo principal de esta zona para miles de turistas que acuden cada año a Terranova, sobre todo durante los meses de verano. Aunque solo quedan algunas ruinas, es uno de los centros históricos más importantes de Canadá.

Viking Trail

Viking Trail

Viking Trail

Viking Trail

10.- Isla de Baffin

Esta región del norte situada entre Nunavut y el Ártico es la zona menos poblada de Canadá, hogar de los inuit, nombre común para los distintos pueblos esquimales que habitan estos territorios. Aunque es uno de los territorios más inaccesibles del país, merece la pena llegar hasta aquí y vivir una experiencia realmente única. Enormes extensiones heladas sin un solo árbol en kilómetros, montañas que casi rozan las nubes e imponentes osos polares en su hábitat natural son algunas de las maravillas que nos ofrece la isla de Baffin. Además, el parque nacional de Auyuittuq es un cúmulo de acantilados, fiordos y glaciares sin fin. No en vano su nombre significa “la tierra que nunca se derrite”. Un paraíso para esquiadores, alpinistas y senderistas de todo el mundo.

Isla de Baffin

Isla de Baffin

Mujeres inuit

Mujeres inuit

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